“EL DESTINO PREVIO”

Nerio Alvarez

 

 

 

 

 

I. INTRODUCCION

 

                      Uno de los temas más álgidos, controversiales, temerosos y conflictivos que está considerado por las religiones tradicionales como una herejía, es si lugar a dudas el término predestinación.

 

                      Si estudiamos a la luz de la gramática española y en su original griego, la etimología de la palabra predestinación es la misma, y podemos observar que tiene una misma connotación. El Pequeño Larousse de gramática española dice: acción o efecto de pre-destinar, moldear un destino. Es bueno observar que el prefijo PRE denota “antes de”, como por ejemplo en la palabra pre-ocupación que significa ocuparse antes de…que algo suceda o deje de suceder. Gr. Prooridzó: “predestinación”. “Proginosko”: Destino preparado de antemano, ambas palabras, dependiendo del contexto en el cual se utilizan, se pueden encontrar en los escritos del apóstol Pablo.

      

                      En el tema que nos ocupa, la palabra pre-destinación ocurre exactamente lo mismo, es “un destino preparado con anticipación”, la única diferencia es que en este acto no depende de nosotros como la pre-ocupación que es producida en nuestra mente, sino que el efecto de la pre-destinación proviene de Dios porque EL es el único que SI sabe y tiene el control del destino de la humanidad desde antes de la creación del mundo, hasta el final de los siglos. Dios sabe lo que sucedió, lo que sucede y lo que va a suceder porque ya él lo pre-determinó así.  El está en control.

 

                      Lo que pre-ocupa a la gente interesada en este tema de la pre-destinación, es saber si ellos fueron o no predestinados  para salvación. Vamos a estudiar algunos pasajes bíblicos para dar respuesta a esa interrogante que interesa a algunos creyentes, y espanta a muchos otros.

 

 

          II. ANTES QUE DESPUES

 

                        Hay una enseñanza bíblica que va ligada irremediablemente a la pre-destinación como lo es la pre-existencia. Si logramos entender esta primera, se hará más fácil recibir y asimilar la segunda.

 

           En el libro más antiguo de la biblia atribuido a Job, se relata una charla que Dios sostuvo con él, con Job, a raíz de una dificultad en la cual Dios propició situaciones desagradables para aquel hombre del cual se atrevió a testificar al decir: No hay otro como él en la tierra. Varón PERFECTO, RECTO, TEMEROSO DE DIOS, Y APARTADO DEL MAL”  (Job 1:8)

 

           La verdad que aparece en los siguientes textos, no dejan lugar a dudas de que Dios se estaba refiriendo a la pre-existencia de Job “: Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me responderás” (Job 38:3), seguidamente el Señor le hace una serie de setenta preguntas a las que por supuesto, Job no tuvo respuesta, luego Dios le recuerda algo que indudablemente estaba en el espíritu de Job; antes de continuar, el Señor hace un alto en su interrogatorio y le da a entender que todas las preguntas anteriores, incluyendo la de: ¿DONDE ESTABAS TU  CUANDO YO fundaba la tierra? Házmelo saber si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas si lo sabes? ¿Sobre qué están fundadas sus basas, o bases? ¿Quién encerró con puertas al mar? (Job 38:4-7) todo lo cual tienen que ver con un acto pre-existencial y continua su interrogatorio: ¿Quién puso su piedra angular, cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban TODOS LOS HIJOS DE DIOS? (Job 38:6,7).

 

           Como dijimos, estas “escenas” anteriores se refieren a un pasado eterno, a una existencia previa espiritual, intangible, entérica, algo de la cuarta dimensión a la cual nosotros vamos a volver en algún momento, regresaremos a esa dimensión en la que nos movíamos antes de entrar a esta tercera dimensión donde ahora mismo estamos. Observemos la expresión “hijos de Dios. Luego, ante el silencio de Job por el interrogatorio, y como si le estuviera recordando algo, Dios le afirma esta verdad: TU LO SABES! Pues para ese entonces, para el tiempo de antes de la creación del mundo, YA HABIAS NACIDO,  (en algunas versiones más antiguas como la biblia Complutense se lee: Para entonces, ya habías sido CREADO), y ES GRANDE EL NUMERO DE TUS DIAS” (Job 38:21) aclarando a Job con esas interrogantes la realidad de una existencia previa de él en Dios. Job no era diferente a nosotros por cuya verdad, nosotros también estuvimos en esa creación pre-existencial: Primero existimos y después fuimos. Por lo anterior podemos decir sin temor a equivocarnos que nosotros no vinimos a este mundo para aprender, sino a recordar lo que desde antes de los tiempos de los siglos, oímos y aprendimos de Dios.

 

           Después que Job escuchó todas las preguntas pre-existenciales, dio la razón a Dios y le dijo: “Yo conozco que todo lo puedes...Por tanto, yo hablaba lo que NO ENTENDIA; cosas demasiadas maravillosas para mí que yo NO COMPRENDIA (Job 42:1-3). Es interesante observar que Job nunca dijo que NO CONOCIA la realidad de su pre-existencia, solamente conocía el poder de Dios, pero su hombre interior sí estaba al tanto de lo que Dios le hablaba, aunque NO ENTENDIA, ni tampoco COMPREDIA el glorioso hecho de que antes de la fundación del mundo, al igual que nosotros, ya existíamos juntamente bajo la tutela del Padre de los espíritus, por lo cual NOS REGOCIJABAMOS COMO HIJOS DE DIOS antes de existir. ¡Qué gloriosa verdad para gozarnos en ella!

III. DESTINADOS DESDE ANTES

 

           Si logramos asimilar el hecho de que antes de venir a este lugar llamado tierra que flota en el espacio-cielo llamado atmosfera, (en la cual ya estamos sentados con Cristo Jesús), éramos  espíritus ya creados, podremos fácilmente adaptarnos a la verdad de que igualmente fuimos seres enviados a este planeta con un destino trazado de antemano, con un libreto pre establecido, con obras preparadas de antemano Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano, predestinó para que anduviésemos en ellas” (Ef. 2:10).

 

           Veamos lo que el escritor de Herberos enseña sobre nuestra pre-existencia: “…sino que os habéis acercado (#1) al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial(#2)a la compañía de muchos millares de ángeles, (#3) a la congregación de los primogénitos  (#4) que están (NO QUE ESTABAN O VAN A ESTAR) inscritos en los cielos(#5) a Dios el Juez de todos, (#6) a los espíritus de los justos hechos perfectos (Heb. 12:22,23) , esto es pre-destinación anticipada, nadie que no entienda esta verdad puede adjudicarse el derecho de las verdades implícitas en este verso. Acá podemos ver que nuestros nombre ya estuvieron escritos en los predios de Dios, desde antes de la fundación del mundo, de manera que es parte de nuestro pre-destino con la seguridad que no hay algo, ni alguien, ni nadie, ni nada que los pueda borrar de donde Dios los escribió.

 

           Inclusa en la realidad de la predestinación y la preexistencia hay otra verdad que es la elección, no se puede separar las dos enseñanzas de esta ultima porque están estrechamente ligadas y absolutamente necesario recibirlas como verdad de Dios. En otro estudio hablaremos exclusivamente de la elección.

 

 

           Es necesario recibir en nuestra mente finita alguna verdades que se dirimen espiritualmente. Por ejemplo, si se reciben verdades como la de que Dios en su “conocimiento anticipado” o prognosis como se conoce en griego, “escogió desde antes de los tiempos de los siglos a los que él quiso justificar y no justificar a los que él no quiso”, debemos llegar a la conclusión que toda nuestra existencia siempre ha dependido de Dios, esto es lo que el apóstol Pablo enseña como: “sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta; la cual Dios pre-destinó antes de los tiempos de los siglos para nuestra gloria” (1 Cor. 2:6,7), o sea que los misterios de Dios también fueron pre-destinados para nuestro beneficio, observe que no son para la gloria de El sino para nuestra gloria. “Así que no depende del que quiere, ser justificado, ni del que corre, haciendo obras, sino de Dios que tiene misericordia. De manera que de quien quiere tiene misericordia, y al que quiere endurecer endurece” por lo que se deduce que Dios está en control tanto de unos como de otros. (Ro. 9:18)

 

           Desde antes de los tiempos de los siglos, Dios en su soberanía hizo lo que a él le pareció bien. VASOS DE IRA vs VASOS DE MISERICORDIA: ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira PREPARADOS para DESTRUCCION” (Ro. 9:22)   “y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia  que él PREPARO DE ANTEMANO para SU GLORIA, a los cuales también HA LLAMADO, los llamados de Romanos 8:29, esto es a nosotros, no solo de los judíos, sino también de los gentiles” (Ro. 9:23,24), observemos que ambos vasos fueron preparados de antemano, unos para ser destruidos y los otros para El glorificarse.

 

           En el mejor sentido de la palabra, “destrucción” de Romanos 8:29, no es necesariamente que Dios los acabó, o quitó la vida sino que ellos, no disfrutarían la paz de conocer estas verdades. El asunto es que no hay formula humana para determinar quién es vaso de uno, u otro bando. Podemos saber de nuestra situación pero no de otra persona. El mismo apóstol Pablo da la clave: “Y el mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios”. (Ro. 8:16); esto es parte de la predestinación como creyentes en Cristo. Nunca el Espíritu dará testimonio a nosotros, de si otra persona es hijo de Dios, o no lo es en absoluto porque el trato de Dios es personal, no colectivo.

IV. PREDESTINO: SOBERANIA DE DIOS

 

    El conflicto que por centurias ha tenido la religión y aun las denominaciones cristianas, es el pretender identificar en la carne, por acciones, comportamiento u omisiones visibles, quien es o quien no ha sido calificado para la salvación, algo que como estudiamos al principio, es una prerrogativa exclusivamente de Dios.

 

    Los textos anteriores de Romanos 9, sin duda alguna nos enseñan sobre la soberanía de Dios en cuanto a que la salvación y la justificación fueron predestinadas y administradas exclusivamente por el Señor; en ambos casos, LOS VASOS fueron PREPARADOS de antemano para cumplir el propósito pre-establecido por Dios. El apóstol Pablo para dejar en claro esta enseñanza hace unas preguntas: “Más antes, oh hombre, ¿Quién eres tú, hombre mortal, creyente, pastor, apóstol, maestro etc., para que alterques, discutas, o contiendes con Dios sobre este asunto soberano de él?; luego Pablo hace un paralelo con la función de alguien que trabaja como artífice del barro cuando dice: ¿Dirá el vaso de barro al, alfarero, ceramista o artesano que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?, luego defiende su enseñanza sobre la primacía de Dios en el asunto de la predestinación: ¿O no tiene potestad el alfarero, analogía de Dios como arquitecto, sobre el barro, para hacer de la misma masa, símil del hombre creado a imagen y semejanza, un VASO PARA HONRA y otro VASO PARA DESHONRA?  (Ro. 9:20,21), acá el hombre queda excluido en la decisión que Dios tomó desde antes de los tiempos de los siglos, tal como la pieza que el alfarero forma del barro para hacer una figura tampoco decide que quiere ser.

 

 

 

 

V. NUESTRA PREDESTINACION

 

           El Señor Jesucristo en los días de su carne en un destello de la gracia que estaba en él, dijo a sus discípulos algo que lógicamente no entendieron porque aquellas verdades, eran extemporáneas para la dispensación en la cual Jesús las dijo, sin embargo para nosotros la generación post Calvario son actuales por causa de la dispensación de la gracia para la cual Jesús las pronunció. Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. (Jn. 10:18,19) “Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. (Jn. 6:64,65) Acá vemos manifestaciones de la predestinación. Jesús destacó el hecho de que MI PADRE QUE ME LAS DIOS, si Dios se las dio, es porque eran de su propiedad eterna, (nadie da o regala legítimamente lo que no es suyo) por esa razón dijo que “nadie las podía arrebatar de la mano de Dios” esto es seguridad eterna, luego se mete más profundo en la predestinación cuando dice que él (Jesús) SABIA quien era vaso de honra y quien de deshonra, Judas fue predestinado como vaso de deshonra para su perdición “ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese”.(Jn. 17:12)

 

           La enseñanza más clara y sublime sobre esta verdad nos la revela igualmente el apóstol Pablo quien es la única persona que tuvo acceso al cofre de los secretos de Dios, para que fueran entregados a los creyentes post Calvario predestinados por Dios.“Y sabemos que a los que aman a Dios, conocer esta verdad trae beneficios: todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.  Porque a los que antes de la fundación del mundo conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, al ser a la imagen de su Hijo es para que seamos como El es, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, esto es, nosotros en este siglo XXI, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. (Ro. 8:29-30) o sea, nos predestinó para que espiritualmente estemos también completos en Cristo sin que nada nos falte.

 

           “En él asimismo tuvimos herencia, se refiere a herencia espiritual, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el DESIGNIO DE SU VOLUNTAD”; este es quizá el verso más contundente e  irrefutable de esta hermosa verdad. El apóstol Pablo utiliza del griego el tiempo aoristo cuando dice habiendo sido lo que denota un presente continuo, o sea que no tiene variación ni retracción. (Ef. 1:11)

 

           El capítulo 1 de Efesios es quizá el capitulo más esquivo de los religiosos evangélicos de todos los tiempos. Efesios 1 es un paquete completo en lo que a la predestinación se refiere. Observemos la enseñanza del apóstol Pablo: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que NOS BENDIJO, gramáticamente en tiempo pasado, con TODA BENDCION, no a medias, ni por parte; en los lugares celestiales en Cristo Jesús, demostrando que la predestinación no es algo del tiempo Kosmos sino del tiempo eterno en Dios; ahora viene otra exclusiva e inmortal declaración: según NOS ESCOGIO, gramaticalmente en tiempo pasado, ANTES DE LA FUNDACION DEL MUNDO, fecha que no pertenece ni al calendario hebreo, ni al gregoriano; para que fuésemos SANTOS y SIN MANCHAS delante de él en amor, esta es la salvación predestinada, HABIENDONOS PREDESTINADO, en la gramática española la palabra “habiéndonos”, es un gerundio que demuestra un acción perfecta, sin transición; ahora viene la razón u objetivo de la predestinación: para ser  ADOPTADOS HIJOS SUYOS por medio de Jesucristo, según el puro afecto de SU VOLUNTAD” (Ef. 1:3-5). La predestinación es absolutamente para lo espiritual, lo etéreo, lo subjetivo.

 

No hay manera posible de eludir o darle otra interpretación a esta revelación recibida por el apóstol Pablo, no existe método como la  formula de Hermes, conocida como hermenéutica, ni de exegesis bíblicas, ni algún otro método creado por el hombre para darle otra definición a lo que el apóstol de la gracia, escribió en esa carta a los Efesios.

 

VI. LO QUE NO ES PARTE DE LA PREDESTINACION

 

           Como notamos, todo lo que hemos estudiado hasta ahora tiene que ver con la predestinación exclusivamente espiritual, primeramente en la pre-existencia, luego en mente de Dios, después en los dechados de Jesús, y finalmente en las aclaraciones del apóstol Pablo, ahora la pregunta de debemos hacernos, es ¿Lo que pasa en nuestra vida cotidiana, en nuestro mundo natural, también está predestinado para que suceda como suele suceder?

 

           Este el temor que los religiosos tienen a esta importante y vital enseñanza para el creyente en Cristo. Una cosa es pre-destino y otra cosa el destino. Estudiamos lo que es el pre-destino en Dios, pero esa área no tiene absolutamente nada que ver con las cosas o eventos que a diario suceden en nuestra vida, sean fortuitos o provocados. Por ejemplo no podemos imputar o atribuir una falla moral al hecho de que estamos predestinados y por ese motivo, esa “falla al blanco”, estaba igualmente ya pre-establecida en el plan de Dios que sucediera.

 

El apóstol Pablo nos dejó enseñanzas acerca de la responsabilidad de nuestros actos, los cuales nada tienen que ver con la predestinación de la que gozamos desde antes de los tiempos de los siglos: Sobrellevad los unos las cargas de los otros aun la de los bendecidos predestinados,  y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, obra tampoco predestinada y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; porque cada uno llevará su propia carga, porque no es parte de la predestinación. (Ga. 6:2-5) Por ejemplo si algún creyente predestinado asalta un banco y lo atrapan las autoridades, va a ser un predestinado, bendecido, completo en Cristo, tras las rejas.

 

           El apóstol Pablo vuelve a tomar la tribuna para enseñarnos una verdad no predestinada: “Todo me es lícito, tenemos licencia para hacer todo lo que deseemos, pero no todo conviene; todo me es lícito pero no todo edifica; Todas las cosas no predestinadas al igual que las predestinadas, me son lícitas para hacerlas, mas no todas convienen; y aunque todas las cosas me son lícitas, yo no me dejaré dominar de ninguna”. (1 Cor. 10:23; 6:12); el secreto es la última parte del verso 6:12: No permitir o dejarse dominar de las cosas que aunque seamos predestinados, todavía van a seguir asechando nuestra vida natural.

 

Voy a hacer un paréntesis para explicar que aun las cosas predestinadas para nuestra gloria, a veces no salen bien, la razón es porque no estamos en sintonía con lo que Dios realmente quiere de nosotros; por ejemplo, cuando un creyente bendecido en Cristo “siente” que Dios lo llamó a pastor y se lanza a levantar una congregación, la mayoría de las veces ese ministerio no progresa porque, aunque probablemente estaba en los planes de Dios, no era el tiempo que Dios predestino para ello. Casi siempre, tales acciones se convierten en conflictos familiares.  Cierro el paréntesis.

 

VII. CONCLUYENDO

 

           Conforme a las evidencias que hemos estudiado, si asimilamos en nuestra mente la verdad de que nosotros los que creemos a Cristo fuimos predestinados para la gloria del Señor, vamos a entender muchas cosas que a lo mejor nos parezcan fuera de razón en nuestra vida diaria. Por ejemplo que nos preguntemos que si soy predestinado porqué me sucede esto o aquello?. Una cosa no tiene que ver con la otra. Fuimos predestinados para entender las gloriosas verdades del evangelio de la gracia a fin reinar sobre nuestra naturaleza que todavía está viciada y vivir lo mejor que podamos en esta vida llena de conflictos, con la certeza de sea que muramos o sea que vivamos, estaremos siempre con el Señor.

          

           La predestinación es una verdad para creer y disfrutar no para contender, en la medida en que nosotros nos profundicemos más en esa verdad, en esa misma medida amaremos mejor al Señor y a nuestros semejantes por el hecho de conocer de dónde venimos y hacia a donde vamos, bajo esa premisa podremos con más propiedad predicar, enseñar y aclarar el evangelio de nuestro Señor Jesucristo a las personas que han sido predestinadas, que por no haber sido educadas a oír la voz del pastor, no han regresado al redil en donde estuvieron desde antes de la fundación del mundo. Recordemos las palabras del Señor Jesús: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”. (Jn.10:27,28)  porque, “Así que todo aquel que OYÓ al Padre, y APRENDIÓ de él, viene a mí”. Observemos gramaticalmente el tiempo pasado “oyó”, “aprendió” Esta es la verdadera seguridad de la salvación predestinada. (Jn.6:45) 6:45)

 

 

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